domingo, 13 de diciembre de 2009

...en los brazos del mar


Torpe
y poca cosa,
como quien se sabe
en los brazos
del mar,
a ti
y a tus bellos
heraldos
dejo aproximarse
hasta mis ojos,
que ya son
de todo el mundo.

Del libro Perenne Flor. 1997
(Diputación Provincial de Alicante)



Imagen: Google Imágenes:

www.fotothing.com/.../

viernes, 20 de noviembre de 2009

Lo que me queda


Dalí

lo que me queda es cuanto conozco y llamo mío,
aunque sé bien que no me pertenece

lo que me queda es cuanto puedo soportar, lo que
no quieres, lo que no quiero, este tiempo de
enorme luz que me despoja

lo que me queda es una palabra vacía, que ha perdido
su color, su latir naranjado y brillante, porque
ha vivido

lo que le queda es este momento no querido,
perplejo cuando llega, amado cuando marcha
maligno cuando no vuelva


De  Abalorios, 2001.
(Palabras Mayores. ED. Alhulia).
Imagen: Google Imágenes

jueves, 15 de octubre de 2009

El mundo donde está tu mano




el mundo, donde está tu mano
¿y qué no es mundo para ella?
tu mano añora, habla sola en su día enorme
a donde va tu mano hay mundo


 Horas y Uvas, 2007
Agua Clara

lunes, 7 de septiembre de 2009

 
Salvador Dalí


             Me llamaste,
y me acerqué, ya tarde.
Las palmeras se alzaban como príncipes
que asienten con los ojos.
Las olas, de rodillas, se quebraban
en espontáneos desahogos.
Y sólo las gaviotas, indolentes,
se extraviaban
tras alguna bagatela.
Una vez más, ya todo
lo habías dado;
y la hermosura de tus signos, de nuevo,
se me negaba.
Te doy mi adiós,
la flor recién cortada 
de mis horas.
De Perenne Flor. 1997

viernes, 28 de agosto de 2009


Pero más fuerte todavía
es tu voz
cuando, después de dar al mundo
otra mano de luz,
te apoyas en mi pecho
y, acodado en lo mejor
de mí, entornas los ojos
y me dices con calor
que se hace adulto:
"Mi fuego es tu fuego"



Del libro: PERENNE FLOR. 1997
Instituto de Cultura Gil Albert
Indicios, Colección de Poesía.


jueves, 27 de agosto de 2009

Lluvia de horas



yo tenía mi camino, como tú el tuyo,
en pos de una bellísima idea de fuego

¡cómo alumbraba nuestra lluvia de horas,
que no son puertos, no son hogares, no son promesas!

yo tenía, como tú el tuyo, un cuerpo nuevo

con su insaciable gana al fondo


¡cómo empujaba nuestros días,
que no son propicios, no son creíbles, no son seguros!


Del libro: Abalorios, 2001
Palabras Mayores, Editorial Alhulia

jueves, 13 de agosto de 2009

Alas al mar...















El mar, que pone en duda la certeza
de mi juicio. El mar, que echa de sí
mi más leve propósito. El mar,
que me lastima donde quiere...
Con sus sarcasmos, su ironía... Sólo
suyo y de nadie más. Y tú,
dándole alas, consintiendo todo,
dejándole llevarse nuestras cosas.

Del libro de poemas"Perenne Flor"
Instituto de Cultura Gil-Albert
(Diputación Provincial de Alicante)