
El mar, que pone en duda la certeza
de mi juicio. El mar, que echa de sí
mi más leve propósito. El mar,
que me lastima donde quiere...
Con sus sarcasmos, su ironía... Sólo
suyo y de nadie más. Y tú,
dándole alas, consintiendo todo,
dejándole llevarse nuestras cosas.
Del libro de poemas"Perenne Flor"
Instituto de Cultura Gil-Albert
(Diputación Provincial de Alicante)



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